No sabría muy bien describir la sensación que me produce estar con él. Sería algo parecido al subidón de adrenalina que te entra cuando te montas en una montaña rusa, o como la emoción que se siente en el concierto de tu grupo favorito. También podría ser como la sensación del sol en tu piel el primer día de verano, o como el tembleque de las piernas del primer beso...