Aún recuerdo cuando de pequeña, mis padres me leían cuentos, me contaban
múltiples historias insignificantes antes de dormir, que a la mañana siguiente
no recordaba, y por ello, cada noche los leía una y otra vez. Noche a noche iba
comprendiendo el significado de las cosas, cuando decíamos ''amor'', nos
imaginábamos a La Cenicienta con su príncipe azul, a Bella Durmiente con un
beso en los labios, Blancanieves y el príncipe entre siete enanitos, Mamá y
Papá, amores, que eran para siempre. Pero conforme
pasaban los años, conforme los significados iban dejando huella en mi interior,
me dí cuenta que el amor se encuentra en cual quier parte, solo es cuestión de
buscar un poco.sábado, 3 de diciembre de 2011
Aún recuerdo cuando de pequeña, mis padres me leían cuentos, me contaban
múltiples historias insignificantes antes de dormir, que a la mañana siguiente
no recordaba, y por ello, cada noche los leía una y otra vez. Noche a noche iba
comprendiendo el significado de las cosas, cuando decíamos ''amor'', nos
imaginábamos a La Cenicienta con su príncipe azul, a Bella Durmiente con un
beso en los labios, Blancanieves y el príncipe entre siete enanitos, Mamá y
Papá, amores, que eran para siempre. Pero conforme
pasaban los años, conforme los significados iban dejando huella en mi interior,
me dí cuenta que el amor se encuentra en cual quier parte, solo es cuestión de
buscar un poco.